Postre de gelatina con naranja

Postre de gelatina con naranja

Receta de postre de gelatina con naranja

Ahora que llega el fresquito nuestras fruterías se llenan de cítricos. La naturaleza es sabia y nos ofrece estos frutos para poder pasar lo mejor posible las peores etapas del año y en la que nos vemos más vulnerables a nivel físico. Nosotros os traemos una receta súper rica de una gelatina de naranja que encantará a grandes y peques y que es súper fácil de hacer.

Ingredientes:

    2 sobres gelatina de naranja.
  1. 1 naranja.
  2. 2 yogures naturales.
  3. 125 gr queso fresco o queso batido.
  4. 60 gr azúcar.
  5. 3 laminas gelatina neutra.
     

Preparación:

    Preparamos un sobre de gelatina de naranja siguiendo las indicaciones que nos trae y reservamos a parte.

  1. En un bol grande ponemos el queso fresco troceado o el queso batido, los yogures, el azúcar y el zumo exprimido de la naranja y batimos todo hasta que quede homogéneo. Si hiciera falta usamos una batidora eléctrica para ayudarnos.

  2. En un bol o plato hondo ponemos las láminas de gelatina y llenamos con agua fría hasta cubrirlas para dejarlas unos 5 min a que se ablanden.

  3. Con los dedos cogemos y escurrimos las láminas y las metemos en un bol pequeño en el microondas unos 10 segundos hasta que se disuelvan. Las echamos a la mezcla de los yogures y el queso y mezclamos.

  4. Echamos ahora la gelatina de naranja, removemos y lo ponemos en los vasos donde lo vamos a servir.

  5. Lo metemos en la nevera hasta que cuaje.

  6. Preparamos el otro sobre de gelatina de naranja y lo echamos encima de la mezcla que teníamos en la nevera cuando ya esté cuajada.

  7. Volvemos a meter en la nevera hasta que cuaje la segunda gelatina de naranja ¡y a disfrutar!

    Gelatina naranja

     

  8. Propiedades de la naranja

    Este jugoso regalo del invierno proporciona toda la vitamina C que se necesita al día. Este nutriente es esencial para la resistencia a las infecciones (no en vano el zumo de naranja es el recurso natural más utilizado para prevenir resfriados y gripes); aumenta la absorción del hierro, el calcio y el fósforo y posee propiedades antioxidantes.

    Pero la vitamina C no es el único componente interesante. La fibra confiere a la naranja propiedades digestivas y los flavonoides colaboran con las vitaminas en el refuerzo del sistema inmunitario.

    Las naranjas son también ricas en tiamina y ácido fólico, dos vitaminas del grupo B esenciales para la salud del sistema nervioso. Las sanguinas, de color rojo, se caracterizan además por su riqueza en betacaroteno. 

    Beneficios para la salud de la naranja

    La peculiar composición nutricional de la naranja se relaciona con una serie de indicaciones.

    Refuerza la inmunidad

    Las naranjas deberían figurar en la dieta de todos, pero convienen especialmente a quienes se encuentran bajos de defensas y se muestran más propensos a sufrir catarros, procesos gripales, alergias respiratorias o infecciones por herpes. Son antivirales y antibacterianas, y neutralizan la acción de los radicales libres.

    En caso de anemia

    La naranja resulta también aconsejable para personas anémicas y mujeres jóvenes que sufren de menstruaciones abundantes, ya que su vitamina C favorece la absorción del hierro.

    Regula el colesterol

    La pectina de las naranjas ayuda a bajar los niveles de colesterol en la sangre. Recientes estudios científicos, realizados a partir de compuestos aislados de la corteza de la naranja –flavonas polimetoxiladas– han ofrecido mejores resultados en la reducción del colesterol LDL que algunos de los fármacos prescritos para ello, con la ventaja de que no presentan efectos secundarios.

    Además, por su riqueza en magnesio, que fluidifica la sangre y evita la formación de coágulos, protege del riesgo de sufrir trastornos cardiovasculares y derrame cerebral.

    Tomar naranjas con regularidad es también recomendable para prevenir varices y hemorroides, ya que protegen los vasos sanguíneos y favorecen una buena circulación.

    Bienestar digestivo

    Las naranjas actúan como un regulador estomacal e intestinal para aliviar los espasmos gástricos y las digestiones lentas y pesadas o dispepsias, y resultan carminativas en quienes son propensos a padecer gases, hinchazón abdominal y flatulencias. Como es ligeramente laxante, conviene igualmente en problemas de estreñimiento.

    Su alto contenido en potasio las hace convenientes para hipertensos.

    Huesos fuertes

    Como fuente de vitamina C y calcio resultan muy adecuadas para proteger los huesos y la dentadura. Se recomiendan muy especialmente para fortalecer las articulaciones y reducir la inflamación de la artritis reumatoide y la artrosis.

    Elimina impurezas

    Las naranjas favorecen la eliminación de ácido úrico a través de la orina y son depurativas. Previenen la formación de piedras en el riñón e infecciones en las vías urinarias, como la cistitis. Son muy útiles para personas con problemas de artritis y gota.

    Al estimular las funciones depurativas del hígado y los riñones, y por su escaso valor calórico, resultan válidas para bajar de peso.

    Energía de calidad

    La naranja es rica en azúcares de absorción rápida. Por eso resulta excelente para realizar actividades deportivas al aire libre: excursionismo, cicloturismo, carreras de fondo… No solo es bien tolerada por los diabéticos, sino incluso recomendable.

    Anticáncer

    Por su efecto antioxidante, algunos estudios científicos vinculan el consumo regular de naranjas con la posibilidad de reducir el riesgo a padecer determinados tipos de cáncer, como el de estómago y el de colon. Una de las razones es que esta fruta impide que los nitritos aportados por los alimentos se transformen en nitrosaminas cancerígenas.

    Con moderación en caso de acidez

    Las naranjas, como cítricos, tienen su punto de acidez. Tomarlas en exceso puede comportar problemas si se es proclive a padecer acidez estomacal, y esa misma acidez puede tener efectos adversos sobre la placa dental.

Programación cultural Octubre en Algete

Este mes de Octubre llega la programación cultural cargada de cositas a Algete. Os hacemos un pequeño resumen:

-Banco de libros: Deja un libro y coge otro ¡completamente gratis!

-Música Rock’n’Roll. Concierto de The Ladies el día 6 de Octubre.

-1er certamen de teatro aficionado. Villa de Algete. Fin de semana del 13 al 14 y del 20 al 21.

-Club de Booktubers. 19 de Octubre.

-Concierto memorial Rafael Pillado. Orquesta de Plecto de Yepes (Toledo). Sábado 20 de Octubre.

Programación algete

Y, a parte:

Programación algete

Receta Solomillo de cerdo al roquefort

Receta Solomillo de cerdo al roquefort

Como va a ir terminando este veranito vamos a empezar con recetas contundentes. Hoy os traemos una receta riquísima de un solomillo de cerdo al roquefort. ¡Ya veréis lo rica que os sale!

INGREDIENTES:

-Para la salsa de roquefort:

  • 300 ml de leche desnatada.
  • 100 gr de queso roquefort.
  • 1 cebolla.
  • 1 cucharadita de harina de maíz.
  • Aceite, sal y pimienta negra molida.

-Uno o dos solomillos de cerdo.
-Patatas para guarnición.

 

PREPARACIÓN:

-Para la salsa roquefort:

  • Pica la cebolla finita y ponla a pochar en una sartén con una pizquita de sal.
  • Desmiga el roquefort y añádelo a la cebolla cuando esté pochadita y transparente.
  • En un vaso pon un poco de leche y la maizena y mezcla.
  • Cuando se haya derretido el roquefort, vierte la leche con la maizena y remueve. Seguidamente ve incluyendo el resto de la leche poquito a poco para mezclarlo bien.
  • Agrega un poquito de sal y pimienta molida al gusto.
  • Cocina durante 5-10minutos.

(Consejos para la salsa: Si se espesa demasiado, agrega un poquito de leche. Si la ves demasiado ligera, mezcla un poquito de harina de maíz en un vaso con algo de leche y luego lo agregas a la mezcla removiendo.)

-Pon a hervir las patatas con algo de sal hasta cocerlas y mientras se cocinan, haz los solomillos. (Las patatas también pueden ser fritas)

-Corta los solomillos en rodajas de centímetro y medio de grosor más o menos.
-Pon una sartén a fuego muy fuerte con un poquitín de aceite y cocina el solomillo al punto que te guste:

  1. Poco hecho: 2 minutos por cada lado.
  2. Hecho (al punto): 3 minutos por cada lado. La señal idónea es justo cuando en el lateral del solomillo deja de verse la carne sin hacer, es decir, el borde aparece sellado. Al punto significa que estará muy jugoso pero no sangrará.
  3. Bastante hecho: 4 minutos por cada lado, aplastándolo para que escurra todo el líquido interior y esté totalmente hecho por dentro.

Una vez esté todo cocinado, pones un par de rodajas o tres de solomillo de cerdo por plato, unas patatas de acompañamiento y la salsa roquefort encima de la carne.

 

¡A disfrutar!

 

solomillo roquefort