Concurso de relato erótico.

¿Usas la escritura como una forma para evadirte de los problemas diarios, te relaja y te lleva a lugares inimaginables? Pues entonces este concurso es para ti.

Átame con palabras, es el primer concurso de relatos eróticos que se celebra en San Sebastián de los Reyes, creado por Lys Erotic Store y Pernatel.  Un título muy sugerente para describir su temática: el mundo de las prácticas BDSM.

 

Es el momento de sacar el “Christian Grey” que llevas en tu interior y trasladarnos a la habitación roja.  Los relatos deben ser originales e inéditos, escritos a máquina u ordenador y con una extensión máxima de un folio por las dos caras.

El ganador recibirá un pack de productos eróticos de Lys Erotic Store, un pack de libros aportados por la librería Pernatel y una cena para dos personas en el Restaurante Foro Real 52. El segundo recibirá un pack de productos eróticos y de libros. ¡Y la cosa no termina ahí!. Entre todos los asistentes al acto de entrega de premios, que se realizará el 9 de febrero a las 20h en el restaurante El Foro Real 52 (C/ Real 52-San Sebastián de los Reyes), se sorteará una noche en “habitación especial GREY” en el Hotel Restaurante-Asador Algete y un pack de productos de belleza de Shen Estética. Como jurado especial contaremos con la sexóloga María Esclapez.
Tienes hasta el 5 de febrero para dar rienda suelta a tu imaginación y mostrarnos tu lado más oscuro. Ponte delante del ordenador, cierra los ojos y que tu mente haga el resto. Puedes consultar aquí las bases del concurso

Envía tu relato a contacto@lysstore.com

O si lo deseas puedes depositarlo en la tienda de San Sebastian de los Reyes o en la librería Pernatel de la C/Real nº68

CARACTERIZACIÓN

Además es difícil precisar un rasgo que diferencie claramente al adjetivo erótico de los que le flanquean en una escala valorativa continua, que todos usamos cotidianamente y que comprendería, de menor a mayor carga polémica, más o menos los términos

travieso–picante–erótico–obsceno–soez–pornográfico.

La delimitación entre erotismo y pornografía es “una cuestión estrictamente personal”, aunque podemos afirmar, sin lugar a dudas, que el erotismo se limita a mostrar epidermis con generosidad y a sugerir con mayor o menor picardía, mientras que la pornografía ilustra las relaciones sexuales que mantienen los personajes. En este sentido, los aficionados al cómic japonés distinguen el Ecchi (ッチ), que no muestra el coito, del Hentai (変態) que ya es plenamente pornográfico. La diferencia se establece, por tanto, en el grado de importancia de los elementos eróticos para el desarrollo de la obra.

La verdad es que, por su mayor neutralidad y aceptabilidad, erótico suele usarse abarcando todo el rango superior de la serie precedente, como se hará aquí.

Para el periodo histórico comprendido entre los siglos XVI y XX, en Europa y en los Estados Unidos, un buen criterio adicional al de la sensualidad temática es el siguiente: lo perteneciente al ámbito de lo erótico se creó, se transfirió, se disfrutó y se conservó de manera discreta, oculto de las públicas miradas, cuando no fue decididamente clandestino. Mientras que los chistes, las coplas y las sátiras, por subidos de tono que sean, tienen por naturaleza connotaciones de publicidad y están hechos para ser difundidos, aunque tal vez no ante niños o damiselas, los productos claramente eróticos se han tratado siempre de modo mucho más reservado.