La nevada de 2026 en Algete nos está sorprendiendo a todos. Nos despertamos y el pueblo aparece completamente cubierto de blanco, algo que no vemos habitualmente por aquí. Las calles, los tejados y los parques tienen un aspecto irreconocible, y el silencio que deja la nieve hace que todo se viva de una forma especial, casi irreal, mientras seguimos cayendo en la cuenta de la magnitud del temporal.
Moverse por el municipio se vuelve complicado y lo notamos desde primera hora. Algunas calles están resbaladizas, el tráfico avanza con mucha precaución y tenemos que reorganizar nuestro día a día. Los servicios municipales no paran de trabajar para limpiar accesos y vías principales, y todos comentamos la situación con vecinos y familiares, atentos a las recomendaciones y a cómo evoluciona el tiempo.
A pesar de las dificultades, también estamos disfrutando del momento. Salimos a la calle abrigados, hacemos fotos, vemos a los niños jugando en la nieve y compartimos la experiencia con quienes nos rodean. Hay un ambiente especial, de sorpresa y de convivencia, porque sabemos que estamos viviendo algo poco común en Algete y queremos aprovecharlo mientras dura.
Conforme pasan las horas, somos conscientes de que esta nevada quedará en nuestra memoria. Sabemos que pronto la nieve se derretirá y volveremos a la normalidad, pero ahora mismo sentimos que estamos viviendo un episodio excepcional, uno de esos momentos que se recuerdan durante años y que nos une como vecinos ante un fenómeno tan inesperado como bonito.
