¡Y un huevo!

¡Y un huevo!

¿Un huevo solo? No, más.

Huevo, el superalimento.

El huevo puede considerarse como la “Multivitamina de la naturaleza”, por a su combinación excepcional de proteínas de alta calidad y vitaminas esenciales.

En un nuevo estudio de revisión que se publicará en la edición de junio de la revista “Complete Nutrition”, se resaltan los beneficios asociados al consumo regular de los huevos, tales como el control de peso, una función muscular óptima y una mejora en la salud vascular.

Según la Dra. Carrie Ruxton, autora del informe, “Hay evidencias que indican que los huevos constituyen la multivitamina de la naturaleza, por lo que está justificado que los profesionales sanitarios promuevan su consumo”. 

Además de proteínas de alta calidad y ácidos grasos, los huevos contienen numerosos nutrientes esenciales, como la vitamina D, vitaminas del Complejo B, selenio, yodo y colina. Estos elementos no se encuentran en ciertos alimentos, por lo que existen grupos de riesgo que pueden presentar deficiencia de alguno de dichos nutrientes.

Los huevos son económicos y versátiles, constituyendo una verdadera farmacia natural, al estar repletos de vitaminas, minerales, ácidos grasos y proteínas, por lo que pueden considerarse un “superalimento”.

El huevo es un alimento muy práctico y altamente nutritivo que debe formar parte de la dieta habitual, excepto que bajo alguna condición de salud o prescripción médica deba o haya sido excluído.

Los huevos resultan fáciles de preparar, combinar y consumir ya sea como parte principal o como ingrediente de todo tipo de platos como desayunos, ensaladas, pastas y postres.

Los huevos que habitualmente consumimos son de gallina, pero también sabemos que podrían ser de pava, pata, codorniz, avestruz, etc.

Composición

La cáscara, según sea la especie, será de diferentes colores, lo cual no tiene nada que ver con la calidad del mismo. Está formada por carbonato de calcio y su función es proteger al embrión.

Es importante saber que la cáscara tiene poros, para permitir la respiración, y a su vez esta característica la hace relativamente permeable al paso de ciertos microorganismos patógenos (salmonella).

Tras diversos estudios se ha desterrado la errónea idea de que los huevos inciden sobre los niveles de colesterol en sangre.

La yema, es la tercera parte del huevo y porción de color amarillo. Se compone principalmente de grasas, proteínas, vitaminas y minerales.

La intensidad de su color dependerá del alimento (granos y alfalfa) que consume la gallina.

Una yema nos brinda 60 calorías y aporta grasas saludables.

La clara, de textura viscosa y transparente, está formada en un 90% de agua, el resto lo constituyen las proteínas (ovoalbúmina, la más abundante) y vitaminas. La clara es el único alimento que aporta proteínas sin grasa.

Una clara de huevo aporta 17 calorías y 7 gramos de proteína de alto valor biológico.

Huevo entero 100 % (en peso)
Cáscara 10.5 %
Yema 31.5 %
Clara 58.5 %

Aporte nutricional del huevo:

  • Los huevos no aportan fibra ni carbohidratos
  • A nivel calórico, un huevo entero de 50 gramos de peso aporta aproximadamente unas 80 calorías.
  • Proteínas: la proteína del huevo es considerada como patrón de referencia para comparar nutricionalmente a las demás proteínas de los diferentes alimentos.
  • Esto se debe a que es la proteína de más alto valor biológico (contiene los aminoácidos esenciales para el organismo). Como hemos mencionado anteriormente son proteínas libres de grasas.
  • En 100 gramos el aporte proteico es de 12 a 14 gramos.
  • Grasas: las grasas que predominan en el huevo son ácidos mono y poliinsaturados (principalmente acido linolénico-Omega 3), muy beneficiosos para el organismo. Su grasa es de fácil digestión.
  • También están presentes la lecitina, los fosfolípidos y el colesterol.
  • En 100 gramos de huevo el aporte de grasa es de 10-12 gramos y 550 mg de colesterol.
  • Minerales: excelente fuente de hierro, concentrado especialmente en la yema (dependiendo de la alimentación de las gallinas), fósforo, potasio y magnesio.
  • Vitaminas: se considera al huevo una gran fuente de vitamina B12 (cobalamina), concentrada principalmente en la yema. Así mismo nos aporta vitamina B1 (tiamina), B2 (riboflavina), niacina (vitamina B-3), ácido fólico, vitaminas A, D y E (en la yema).
  • Es importante señalar que los huevos poseen colina, muy conveniente para la alimentación de mujeres embarazadas, ya que facilita el correcto desarrollo del sistema nervioso central del embrión/feto, junto con el ácido fólico.
  • Por otro lado los carotenoides, luteína y zeaxantina, ayudan a prevenir trastornos oculares como las cataratas y la ceguera.

 

 

  Valor nutricional medio
cada 100 g.
Agua 73.8 g
Valor calórico 159 kcal.
Proteínas 12.9 g.
Glúcidos 0.6 g.
Lípidos 11.7 g.
Colesterol 550 mg.
Hierro 2.7 mg.
Calcio 58 mg.
Magnesio 13 mg.
Fósforo 221 mg.
Potasio 144 mg.
Sodio 121 mg.
Vitamina A 202 microgr.
Vitamina B2 0.35 mg.
Vitamina B6 0.12 mg.

 

¿Cómo conservarlos adecuadamente y saber si están frescos?

Los huevos deben conservarse siempre refrigerados, y su duración es de aproximadamente 28 días desde la puesta. Se los considera extra frescos cuando se limita su plazo de consumo hasta 9 días.

Lo aconsejable es consumir sólo aquellos que estén con su cáscara bien limpia (sin materia fecal) y no rota, ya que si esta barrera de protección esta dañada, la entrada de gérmenes estará asegurada.

Esto es muy importante tenerlo en cuenta, puesto que el huevo puede ser portador de gérmenes patógenos como salmonella (enteritidis), escherichia coli y estafilococos, cuyos principales síntomas en nuestro organismo son aquellos que afectan al tracto gastrointestinal.

Ahora bien, también tenemos que tener en cuenta, el reconocer si están frescos o no. Para ello existen varios métodos, como por ejemplo:

ya cocido y cortado de manera vertical, cuanto mas centrada este la yema más fresco es el huevo, cuanto más de lado este menos fresco será.

cuando se lo sumerge en agua y crudo (entero) si el huevo va hacia el fondo del recipiente, es que esta fresco. Si queda de forma intermedia, puede que tenga ya una semana, pero si flota está poco fresco. Esto sucede porque su cámara de aire (espacio entre la cáscara y la clara, formada por membranas de protección) aumenta a medida que pasan los días, a más cámara de aire, el huevo flota y más viejo es.

cuando el huevo se parte en crudo, se considera que es viejo cuando su clara es muy fluída, muy líquida y su yema esta aplastada y poco consistente.

¿Cual es la relación huevo-colesterol?

Durante muchos años el consumo de huevos estuvo restringido, en aquellas dietas para tratar y prevenir la hipercolesterolemia y las enfermedades cardiovasculares.

Su ingesta quedaba limitada a 2 o 3 unidades como máximo por semana.

Actualmente, tras diferentes estudios científicos realizados, esas recomendaciones se han modificado y han sido desterradas.

Se ha comprobado que lo que si incide negativamente sobre el colesterol sanguíneo es la relación entre en consumo de grasas saturadas sobre las insaturadas y no el colesterol de la dieta, como erroneamente se creía.

Son las grasas saturadas quienes determinan el aumento de colesterol en sangre. Recientes investigaciones han demostrado que la ingesta de un huevo por día, no tiene ningún efecto sobre el colesterol sanguíneo, siempre dentro del contexto de dieta sana y equilibrada, más el complemento del ejercicio diario.

Es importante saber también que justamente la lecitina y las grasas insaturadas que contiene la yema reducen la absorción intestinal de colesterol en nuestro organismo.

La cantidad de huevos que un atleta del culturismo  come van desde los 6 a 12 al día, la mayoría solamente clara y de 2 a 4 enteros.

El beneficio y lo barato de esta proteína natural hace que sea la base de la mayoría  de las dietas para definir, aumentar o reducir de peso.

Bailalunas Huevo campero

Más desayunos.

Más desayunos.

Desayuno.

Ya hemos hablado de la importancia de un buen desayuno sobre todo si hacéis deporte o tenéis una vida ajetreada. Hoy os traemos algo sencillo, como es usual, un desayuno cargado de energía y delicioso.

 

Tostadas de aguacate con miel y huevo.

Pues sí, como lo habéis leído. Quizá hayáis fruncido el ceño al leer la combinación pero os aseguramos que está delicioso.

-Pan para tostadas.

-Un aguacate maduro.

-Un huevo.

-Miel.

Y llega lo más complicado de esta operación, meter el pan en el tostador. Jajajaja, no, lo más complicado es sacar el aguacate y hacer una pasta con él, tampoco os precupéis mucho si quedan trocitos, a nosotros nos gusta así, con trocitos.

Freís un huevo con muy poquito aceite, casi mejor a la plancha. Romped la yema y que quede un poco mezclada.

Extendéis la pasta de aguacate en el pan tostado y calentito, ponéis el huevo encima y lo bañáis todo con un chorreón generoso de miel.

 

No nos déis las gracias por esta maravilla. Sabemos que está delicioso. 😉

Desayuno aguacate huevo miel tostada

Después de un buen descanso nocturno, los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre, son muy bajos. Has estado sin comer durante 6-10 horas. Tu cuerpo básicamente esta vacio en la mañana.
Comer el desayuno, rompe el ayuno y repone los niveles de glucosa. La glucosa es la fuente de energía del cuerpo.
Energía para el cerebro
El cerebro se alimenta de glucosa, pero no tiene la capacidad de almacenarla. Se tiene mayor y mejor concentración cuando has desayunado. Si tienes un trabajo importante que hacer en la mañana, asegúrate de comer bien para que tu cerebro tenga un mejor desempeño.
Energía para los músculos
La glucosa también alimenta los músculos, por lo que te sientes menos cansado y con más energía en general, cuando desayunas.
Es importante comer un desayuno nutritivo y saludable que contenga granos, ya que su digestión es de forma uniforme y mantiene tus nivele de energía durante todo el día. Comer donas y/o productos azucarados te dará un pico de glucosa,(mucha energía) seguida por una gran caída, (te sentirás cansado casi de inmediato). Vas a tener hambre de nuevo y volverás a comer azúcar ganando asi más peso.
Comer el desayuno te da energía, aumentando la actividad física durante el día. Saltarse el desayuno está asociado con la disminución de la actividad física.

Receta de brownie para intolerantes a la proteína de huevo.

¡¡¡Muuuuuy buenos días!!! Como la semana pasada estuvimos un poco desaparecidos, hoy os vamos a traer dos recetas y ¡una de ellas es un postre! Para estos días de calor, allá van:

Por cierto, antes de las recetillas, ¡¡¡nos quedan 10 “Me gusta” para nuestro sorteo especial!!!

Y, alla van, de primero un platito de pasta.

Ingredientes:

– 300gr de pasta corta.
– 400gr de setas variadas.
– 4 dientes de ajo.
– 75gr de jamón picado.
– Un ramillete de perejil.
– Dos hojas de laurel.
– Sal.
– Aceite oliva.
– Pimienta.

Preparación:

Cocemos la pasta, según las indicaciones del fabricante, en abundante agua con sal, las hojas de laurel y un chorreoncito de aceite de oliva.
Mientas, freímos los ajos, pelados y laminados, en un sartén con un chorro de aceite. Ojo que no se quemen. Retiramos y reservamos.
Salteamos las setas troceadas y las reservamos.
Cuando la pasta esté cocida la escurrimos y la rehogamos un par de minutos en el aceite de haber frito los ajos.
Añadimos las setas y el jamón, dejamos un minuto más mezclando bien y añadimos pimienta al gusto y los ajos fritos.
Servimos con un poco de perejil picadito por encima.

Y de postre, apta para los intolerantes/alérgicos a la proteína del huevo, os dejamos la receta de un delicioso brownie al que podéis ponerle nata montada para acompañar o sirope de chocolate (ambas cosas también, para los más golosos).

Ingredientes:

– 225gr de chocolate para fundir.
– 110 gr de azúcar.
– 110 gr de mantequilla sin sal.
– 3 huevos medianos.
– 80gr de harina de reposteria,
– 80gr de nueces picadas.

Preparación:

Empezamos precalentando el horno a 180ºC, para que coja temperatura mientas hacemos la masa. Cogemos una pequeña olla donde vamos a fundir primero el chocolate de postres, y cuando esté casi derretido del todo, añadimos la mantequilla. Vamos a remover para que ambas queden mezcladas bien. Intentad que no hierva esta mezcla porque puede dar un mal sabor al Brownie. Podéis hacerlo al baño maría para que esto no suceda.

En otro recipiente vamos a cernir la harina y la levadura, y las agregamos a la olla que apartamos del fuego anteriormente, junto al azúcar moreno, y removemos lo mejor posible. Con la masa ya lista, vamos a agregar las nueces troceadas, repartiéndolas bien por toda la mezcla, para que después no se concentren en el mismo sitio. Con esto hemos finalizado ya la masa del Brownie.

El horno tiene que estar ya a la temperatura deseada, así que vamos a verter todo lo anterior en el molde que hayamos elegido para hornerar nuestra receta. Usad un molde de silicona, cuadrado o rectangular, lo suficientemente grande como para que la masa no quede demasiado alta y nos salga un Brownie del grosor adecuado.

Vamos a hornearlo a 180ºC durante 20 minutos, y pasado ese tiempo usamos un cuchillo fino para comprobar que el interior está hecho. Si sale limpio, ya podemos sacar el molde del horno, y si sale con restos de masa sin hacer, lo dejamos unos minutos más y volvemos a comprobar. El Brownie debe quedar con una capa exterior más bien crujiente y el interior de textura más tierna.

Cuando saquemos el molde del horno, lo dejaremos reposar unos minutos antes de desmoldarlo, para evitar que se nos rompa. Lo cortaremos en trozos cuadrados o rectángulares y ya está listo para comer.