Espaguetis de calabacín.

Espaguetis de calabacín.

Receta de espaguetis de calabacín.

Pues sí, habéis leído bien. Hoy os vamos a traer una receta maravillosa, súper rica y muy sana ¡espaguetis de calabacín!

Es una receta totalmente vegana pero no por ello exenta de un sabor delicioso.

Los zucchetti (zucchinni -calabacín en italiano- + spaghetti) es el propio calabacín cortado en forma de espagueti.

No me extraña que los espaguetis de calabacín se estén poniendo tan de moda. Y es que al sustituir la verdura por la pasta de trigo, hace esta receta de pasta sin gluten perfecta para celiacos, vegetarianos, veganos, intolerantes a la lactosa o simplemente todo aquel que quiera perder peso antes de que llegue el verano. La pasta de verduras, en concreto estos espaguetis de calabacín y zanahoria apenas tienen calorías. Son ricos en agua, vitaminas y minerales, y no tienen colesterol.

Lo único que necesitamos para hacerlos es un rallador Spirelli. Es un rallador especial, en forma de sacapuntas, que nos permite rallar verduras como el calabacín, la zanahoria, el pepino, la chirivía, algunos nabos, etc.

Si no tenéis rallador de este tipo, en algunas superficies los venden ya hechos y envasados. Aún así os recomiendo que, si os gusta esta receta, compréis un rallador para hacerlo vosotros mismos, puesto que es mucho más sano y fresco que comprarlo envasado, a parte de más barato. Si, aún así, preferís no comprarlos y no os queréis arriesgar a comprar un rallador spirelli, podéis usar un rallador normal por su parte más gruesa o cortarlos a cuchillo.

.RECETA ESPAGUETIS DE CALABACÍN.

Una vez rallados los espaguetis de calabacín y zanahoria podemos comerlos tal cual crudos por supuesto, acompañados de nuestro delicioso pesto de aguacate o pesto vegano, de tan sólo un poco de aceite de oliva virgen extra, pimienta y sal, o de la salsa que prefiráis. También podéis usarlos para hacer vuestras recetas de ensaladas más originales. Pero si preferéis cocinarlos hay dos formas:

  1. Espaguetis de calabacín escaldados: En un cazo de agua hirviendo añadimos nuestros espaguetis de calabacín y zanahoria y los cocemos durante un minuto, lo suficiente como para que se cocinen un poco pero que no lleguen a quedar muy blandos.
  2. Espaguetis de calabacín salteados: esta es la manera que yo os recomiendo. Los espaguetis de calabacín y zanahoria salteados con el pesto de aguacate vegano y unos tomates cherrys está buenísimo. En una sartén ponemos una cucharita de aceite y cuando esté bien caliente salteamos un par de minutos los espaguetis de verduras. Es importante no añadir sal para que no suelten agua (por la ósmosis) y queden recocidos.

 

Por último, vamos a acompañar nuestros espaguetis de calabacín y zanahoria de un delicioso pesto sin lactosa ni proteína láctea (porque no lleva queso) y vegano. Se trata de un pesto hecho a base de aguacate, albahaca fresca, ajo, aceite de oliva virgen extra y nueces. Es un pesto súper rico y muy parecido al sabor original. Podéis usar piñones en lugar de las nueces, como la receta original del pesto, pero os aconsejo que probéis este pesto de aguacate con nueces y veréis qué punto más rico.

Tan sólo nos queda saltear los espaguetis de calabacín y zanahoria con una cucharada colmada de pesto para integrar bien los sabores y añadir unos cuantos tomatillos cherry cortados a la mitad a la sartén para completar nuestro delicioso plato. Añadimos la sal y la pimienta al final y ya tendremos listo unos deliciosos espaguetis de calabacín y zanahoria con pesto de aguacate vegano y sin lactosa.

 

Ingredientes

  • 1 calabacín
  • 1/2 zanahoria
  • 6 tomates cherrys
  • 20 gr. albahaca
  • 20 gr. nueces
  • 20 gr. aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 aguacate
  • 1 diente de ajo
  • Pimienta negra molida
  • Sal

Elaboración

  1. Preparamos nuestro pesto vegano triturando en la picadora la albahaca, el ajo sin el gérmen, las nueces, el medio aguacate, el aceite de oliva y la sal hasta tener un pesto cremoso. Si necesitamos añadir más aceite de oliva vamos añadiendo poco a poco.

  2. Con rallador spirelli o bien con un rallador normal, cortamos el calabacín y la zanahoria en forma de espaguetis, cortando con las tijeras de vez en cuando para que no queden demasiado largos.

  3. En una sartén con una cucharada de aceite de oliva salteamos un par de minutos los espaguetis de verduras (sin añadirles sal para que no suelten agua y se recuezan)

  4. Añadimos un par de cucharadas de pesto y salteamos los espaguetis junto a la salsa y los tomates cherrys cortados por la mitad, durante unos 20 segundos.

  5. Añadimos sal y pimienta negra y servimos.

    Espaguetis calabacin aguacate

    Imagen: Danza de fogones.

Superalimentos ¿eiiinnnn?

“El concepto de «superalimento» es popular cuando se habla de comida y de salud. Los titulares de los medios de comunicación están plagados de informes sobre alimentos ultrasanos, como los arándanos, la remolacha, el cacao y el salmón. En dichos informes se quiere trasladar al lector o espectador los hallazgos científicos más recientes, y se asegura que si ingerimos esos alimentos, nuestros cuerpos obtendrán el impulso necesario para prevenirnos de enfermedades y del envejecimiento. Otra cuestión es que haya algo de verdad en dichos informes.

Probablemente, la actual atención que se presta a los llamados superalimentos se ha dado por un creciente interés del público en general por la alimentación y la salud, especialmente en el mundo desarrollado1. Aunque se ha determinado que la primera vez que se usó el término en sí fue a principios del siglo XX, la popularización del mismo en el lenguaje cotidiano es un hecho muy reciente2. Si se realiza una búsqueda simple de la palabra «superalimento» en Internet, aparecen casi 10 millones de resultados, en su mayoría correspondientes a blogs sobre salud y nutrición, a periódicos y revistas publicados en Internet y a vendedores de suplementos nutricionales.

Sin embargo, y pese a su omnipresencia en los medios de comunicación, no existe ninguna definición oficial ni legal de «superalimento». Por ejemplo, en el diccionario The Oxford English Dictionary, se describe el término «superalimento» como «un alimento rico en nutrientes considerado especialmente beneficioso para la salud y el bienestar», mientras que en el diccionario Merriam-Webster se omite cualquier referencia a la salud y se define el término como «alimento rico en nutrientes, lleno de vitaminas, minerales, fibra, antioxidantes y/o fitonutrientes»3,4. En general, el término superalimentos se refiere a alimentos, especialmente frutas y verduras, cuyo contenido en nutrientes les confiere un beneficio para la salud superior al que puedan tener otros alimentos.”

Os dejamos el artículo completo y muy interesante en este enlace.

Y como hemos leído que tanto los arándanos como la granada son muy buenos, ¿a qué esperáis para ponerlos con, por ejemplo, el helado?

Ingredientes:
-200 grs arándanos frescos.
-1 granada.
-350 grs helado, yo usé de nata con frambuesa, a poder ser casero.

Pasos:
-Lavar los arándanos y desgranar la granada con el dorso de una cuchara sopera partiendo la fruta y golpeando con cuidado.
-Distribuir la fruta en cuencos individuales y, si se desea, agregar azúcar o miel.
-Servir el helado sobre las frutas frescas.

Otro día os hablaremos de la quinoa, otro de los súperalimentos. 😉
photo

Milhojas de berenjena.

Verano, calor, esos kilillos que no hemos perdido en la operación bikini pero ¿quién dice que es demasiado tarde para cuidarse y cuidar a los que nos rodean? Una receta sencilla y para todos, niños y adultos. y muy, muy sana.

INGREDIENTES:

-Una berenjena grande.
-100 grs. de tofu.
-Zumo de limón.
-1 cucharada de aceite de oliva.
-1 cuchara de aceite de girasol.
-Tomates naturales (o una lata de tomate triturado).
-Orégano.
-Aceite, pimienta y sal.

PREPARACIÓN:

Lo primero es hacer la nata de tofu y la salsa de tomate.
La de tofu es muy fácil: une todos los ingredientes (el tofu, zumo de limón, cucharada de aceite de oliva y otra de girasol) y se pasa por la batidora. Corrige al final de sal y pimienta.
Para la salsa de tomate, pon en una olla un poco de aceite caliente y añade los tomates pelados y muy picados (o una lata de tomate triturado). Poner a fuego lento, hasta conseguir la textura que más nos guste.
Corta la berenjena, a lo largo, en láminas de 1 cm. aproximadamente. Echale sal y deja escurrir, para que la berenjena suelte su amargor. Una vez escurridas y secas, doralas en la plancha o sartén. No hace falta, pero se pueden echar unas gotas de aceite para que no se pegue demasiado.
Monta la milhojas con una rodaja de berenjena, encima un poco de la salsa de tomate, otra rodaja de berenjena, salsa de tofu, otra berenjena… Terminando con una rodaja de berenjena y un poco de la salsa de tofu por encima. Entre capa y capa añadir un poquito de orégano.
Gratina en el horno unos minutos hasta que quede dorado y sirve.

¡¡¡A comer!!!