Superalimentos ¿eiiinnnn?

“El concepto de «superalimento» es popular cuando se habla de comida y de salud. Los titulares de los medios de comunicación están plagados de informes sobre alimentos ultrasanos, como los arándanos, la remolacha, el cacao y el salmón. En dichos informes se quiere trasladar al lector o espectador los hallazgos científicos más recientes, y se asegura que si ingerimos esos alimentos, nuestros cuerpos obtendrán el impulso necesario para prevenirnos de enfermedades y del envejecimiento. Otra cuestión es que haya algo de verdad en dichos informes.

Probablemente, la actual atención que se presta a los llamados superalimentos se ha dado por un creciente interés del público en general por la alimentación y la salud, especialmente en el mundo desarrollado1. Aunque se ha determinado que la primera vez que se usó el término en sí fue a principios del siglo XX, la popularización del mismo en el lenguaje cotidiano es un hecho muy reciente2. Si se realiza una búsqueda simple de la palabra «superalimento» en Internet, aparecen casi 10 millones de resultados, en su mayoría correspondientes a blogs sobre salud y nutrición, a periódicos y revistas publicados en Internet y a vendedores de suplementos nutricionales.

Sin embargo, y pese a su omnipresencia en los medios de comunicación, no existe ninguna definición oficial ni legal de «superalimento». Por ejemplo, en el diccionario The Oxford English Dictionary, se describe el término «superalimento» como «un alimento rico en nutrientes considerado especialmente beneficioso para la salud y el bienestar», mientras que en el diccionario Merriam-Webster se omite cualquier referencia a la salud y se define el término como «alimento rico en nutrientes, lleno de vitaminas, minerales, fibra, antioxidantes y/o fitonutrientes»3,4. En general, el término superalimentos se refiere a alimentos, especialmente frutas y verduras, cuyo contenido en nutrientes les confiere un beneficio para la salud superior al que puedan tener otros alimentos.”

Os dejamos el artículo completo y muy interesante en este enlace.

Y como hemos leído que tanto los arándanos como la granada son muy buenos, ¿a qué esperáis para ponerlos con, por ejemplo, el helado?

Ingredientes:
-200 grs arándanos frescos.
-1 granada.
-350 grs helado, yo usé de nata con frambuesa, a poder ser casero.

Pasos:
-Lavar los arándanos y desgranar la granada con el dorso de una cuchara sopera partiendo la fruta y golpeando con cuidado.
-Distribuir la fruta en cuencos individuales y, si se desea, agregar azúcar o miel.
-Servir el helado sobre las frutas frescas.

Otro día os hablaremos de la quinoa, otro de los súperalimentos. 😉
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